El
modernismo fue un movimiento literario fundamentalmente poético, formado entre
el siglo XIX y el XX (1880-1920 aproximadamente). Se comprende como la forma
hispánica de la crisis universal de las letras que caracterizó la entrada en la
contemporaneidad. Según la tesis promulgada por Federico de Onís, el Modernismo
iberoamericano y la literatura española contemporánea son el producto de las
transformaciones sociales en el mundo de lengua española. La propuso en el
prólogo a su Antología de la poesía española e hispano-americana (1932), cuando
afirmó que «el Modernismo es la forma hispánica de la crisis universal de las
letras y del espíritu que inicia hacia 1885 la disolución del siglo XIX y que
se había de manifestar en el arte, la ciencia, la religión, la política y
gradualmente en los demás aspectos de la vida entera, con todos los caracteres,
por tanto, de un hondo cambio histórico cuyo proceso continúa hoy».
La
transformación de la sociedad tradicional en una sociedad burguesa, que se
inicia de manera concreta con la liquidación paulatina del régimen señorial y
la racionalización de la vida, implicó la introducción de los valores burgueses
del egoísmo, el provecho material y el enriquecimiento. Estos, favorecidos por
la integración de los países de lengua española en el capitalismo, y por el
consiguiente desarrollo económico, cambió los hábitos y las costumbres, el
interior y el rostro de las ciudades, que se caracterizaron por un eclecticismo
estilístico y, como los interiores, por el lujo y la pompa.